Luego de dos años de quietud y de enfrentarnos a un virus que, sin pedir permiso, irrumpió en nuestras vidas y nos cambió los planes, Simoca celebró el reencuentro en la edición 42° de la Fiesta Nacional de la Feria, declarada recientemente “Patrimonio Cultural Inmaterial de la provincia de Tucumán”. Siete son las maravillas del mundo, siete los colores del arco iris, siete los días de la semana, siete las vidas del gato, siete son las notas de la guitarra y siete fueron las jornadas de fiesta de la feria de Simoca, que se vivieron con deleite y alegría porque además de hacer culto a las tradiciones, a la identidad de un pueblo, celebramos la vida. En estas siete jornadas los medios de comunicación llevaron hasta límites inimaginables lo que acontecía arriba y abajo del escenario; los artistas, el canto, el humor; el abanico de aromas y sabores de un paseo gastronómico diverso; la belleza de los coloridos atuendos de las agrupaciones gauchas y de las academias de danzas y, siempre, la calidez y la sencillez de los simoqueños. ¡Nos quedamos con el corazón fortalecido! Simoca, tierra de gente tranquila y de manos laboriosas. ¡Simoca te recibe con los brazos abiertos!

Estela María Apud

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